Ritchie Blackmore, el legendario guitarrista de Deep Purple y Rainbow, ha hecho declaraciones que han generado mucha atención en el mundo de la música. En una entrevista reciente, admitió que "la mayoría de los guitarristas no son gente agradable", una afirmación que ha generado debate y reflexión en la comunidad musical.
En la entrevista, Blackmore habla con sinceridad sobre su relación con Tommy Bolin, el guitarrista que lo sustituyó en Deep Purple hace más de 50 años. Describe a Bolin como "un tipo muy simpático" y destaca su amabilidad y su naturaleza india, lo que contrasta con la percepción común de los guitarristas.
Blackmore también revela una anécdota curiosa sobre Bolin: "¿Cuándo fue la última vez que cambiaste las cuerdas?", le preguntó Blackmore. Bolin, sorprendido, respondió que probablemente había pasado cinco años sin cambiarlas. Esta historia subraya la dedicación y la habilidad de Bolin, a pesar de su falta de cuidado con la guitarra.
Además, Blackmore habla sobre su vida actual y su relación con los miembros actuales de Deep Purple. Aunque mantiene contacto con algunos excompañeros, como Ian Paice y Ian Gillan, no conoce a los nuevos miembros de la banda. Esta reflexión sugiere que Blackmore valora la historia y la tradición de la banda, pero también reconoce la necesidad de evolución.
En cuanto a su futuro, Blackmore admite que la edad y los problemas de salud, como la gota, le limitan en la gira. A los 81 años, se siente cansado y prefiere descansar. Esta honestidad sobre su condición física y su preferencia por el descanso es un recordatorio de que incluso los músicos más legendarios necesitan cuidado y atención.
En resumen, las declaraciones de Ritchie Blackmore sobre los guitarristas y su vida personal ofrecen una visión sincera y reflexiva del mundo de la música. Su honestidad y su capacidad para compartir anécdotas curiosas lo convierten en un personaje fascinante en la industria musical, y su legado como guitarrista sigue siendo innegable.